
Ácido hialuronico
El ácido hialurónico es un componente natural del líquido sinovial, que actúa como lubricante y amortiguador en las articulaciones. Su aplicación se realiza mediante infiltraciones intraarticulares.

Beneficios
Lubrica y protege la articulación, mejorando el “deslizamiento” articular.
Disminuye el dolor y la rigidez, especialmente al caminar o subir escaleras.
Mejora la movilidad y la funcionalidad en actividades diarias.
Puede retrasar la necesidad de tratamientos más invasivos en algunos casos.
Procedimiento ambulatorio, mínimamente invasivo.
No altera la estructura de la articulación y es bien tolerado por la mayoría de los pacientes.
Indicaciones
- Artrosis leve a moderada de rodilla (gonartrosis).
- Artrosis de cadera, hombro y otras articulaciones seleccionadas.
- Dolor articular mecánico que persiste a pesar de tratamiento convencional (kinesiología, medicamentos orales, etc.).
- Pacientes que no toleran o desean reducir el uso prolongado de analgésicos y antiinflamatorios.
- Como complemento a otros tratamientos de medicina regenerativa (como PRP), según evaluación médica.
El ácido hialuronico siempre debe ser indicado tras una evaluación médica, definiendo si es el tratamiento adecuado según el diagnóstico y las expectativas de cada paciente. Se debe realizar 1-2 veces al año.

